Nikkei Life

Posts Tagged ‘trabajo

Saludos Amig@s!

He estado media perdidita del mundo cibernético. Mil disculpas. Desde finales del año pasado, luego del nacimiento de Hiroshi Alejandro, las cosas han cambiado en gran manera para mí.

Para actualizarlos un poco, les cuento que me he mudado. Sí, ya Nikkei Girl dejó su adorado pueblo fronterizo -incluyendo a su familia, la casa en la que vivió por más de 20 años, a su hermoso hijo- para trasladarse a la gran selva de concreto a.k.a Santo Domingo, capital del país de las maravillas, mejor conocido como República Dominicana.

La trancisión del pueblo pequeño a la urbe metropolitana -por demás decir congestionada, ruidosa y peligrosa- ha sido un golpe. Tener que lidiar con los choferes imprudentes, los animales al volante que se olvidan de los modales y la ética al maneja… al menos agradezco que no gasto tanto en transporte interurbano puesto que vivo a 10 minutos de mi trabajo 🙂

Dios me ha bendecido y ha sabido fortalecerme interiormente para continuar adelante durante esta travesía. Llegar a un trabajo nuevo, con las miles de exigencias que implica trabajar para una entidad diplomática; llegar a un edificio nuevo en el que debo de compartir los espacios comunes con 7 inquilinos más daría la impresión de que fue un gran caos… pero se equivocan. Tanto en el trabajo, como en la pensión donde vivo, me he encontrado con personas excepcionales -amigos de años- que han hecho este cambio un poco más llevadero.

Poco a poco estoy aprendiendo a moverme y salir del cuadrante pensión-trabajo-supermercado. Ya me he lanzado a la aventura de tomar carro público y visitar varias personas… tenganme paciencia que esta ciudad es grande.

Y mientras mis pasos me lleven a mejor lugar por el bien de mi hijo y mi familia, simplemente atinarè a agradecer a Dios por todas las bendiciones que ha derramado sobre mí. Por la llegada de un año más de vida, por mantener a mis padres -quienes han asumido el cuidado de Hiroshi- en salud, por mi trabajo, por un techo donde vivir, por los viejos y los nuevos amigos, … por todas las cosas pequeñas que me hacen sentir viva, en esta “nueva vida”.

Sirva este canal para agradecerles a todos por seguirme pese a las prolongadas vacaciones que me tomo sin su consentimiento… 🙂

Hiroshi Alejandro en su séptimo mes de vida

Bendiciones a todos!

P.S. – Fotito de Hiroshi Alejandro en su séptimo mes!

Parece algún evento deportivo infantil, pero no lo es.

El Corre Corre 2008 ha llegado una vez más, y no precisamente para recordarnos las épocas infantiles.

C2-2008, como ya lo nombré, es la época más “jodona” del año: 380 exámenes por corregir del trabajo, preparar mis trabajos y reportes de la universidad, repasar para los finales, limpiar la casa de cabo a rabo (tradición familiar), sin contar las actividades No-Tradicionales que siempre se presentan.

Nada señores, ya llevo varios días corriendo, literalmente corriendo. Cuando pueda respirar un poco vuelvo a sentarme tranquilamente a leer y escribir. Mientras, sigo con lo mío. Espero no cansarme.

See ya later! No se pierdan 😀

El dijo:

“Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar.” – Mateo 11:28

Realmente lo necesito. Los proyectos de investigación pueden ser realmente abrumadores. Pero, gracias a Dios falta poco ya. Como siempre digo: un trabajo más es un trabajo menos.

Ahora mismo, lo único que deseo es terminar este ciclo (aunque a la vuelta de la esquina está el otro) y recuperar un poco tantas horas de sueño que he invertido en tablas y gráficos que por vainas de la vida no se hacen solas.

Gracias a todos aquellos que siempre encuentran la manera de subirme los ánimos con sus mensajes motivadores, sus postales llenas de comicidad y esos “pa’lante manita que ute puede” que desprenden una chispita de confianza cuando más lo necesito. Gracias MiLo por el programita. Me aligeraste un montón el trabajito de introducir los datos. Muak!

Cada vez estoy más cerca de mi meta, y bien sabemos que la única parte en el que la palabra “éxito” está antes que “trabajo” es en el diccionario. Así que mejor no me quejo mucho y me dedico a lo que ahora me toca hacer: leer, leer, digitar, digitar, analizar, analizar, graficar, graficar y cuando termine… DESCANSAR!

Mientras les dejo esta canción de Jesús Adrian Romero que no ha dejado de sonar en mi MP3 player. A los dos nos encanta esta canción, es sorprendente cómo una sola canción puede traernos tanta paz.

La perseverancia es uno de los valores más presentes en la mente de los japoneses. Un valor transmitido generación tras generación, y que es uno de los fundamentos del Bushido. La vida no es solo soñar y empezar proyectos, también hay que ser perseverante e insistir hasta hacer realidad lo que cada uno se propone. Quizás sea otra de las razones por las que Japón logró convertirse en la segunda economía mundial después de perder la guerra.

Pensemos por ejemplo en el manga y anime donde el/la protagonista suele se presentado/a en su niñez sin apenas ningún talento y con bastantes defectos pero tiene un propósito o un objetivo en la vida. La perseverancia del protagonista hará que vaya ganando sabiduría siendo cada vez mejor en lo suyo hasta convertirse en una especie de héroe. Comparadlo con el típico cómic o serie americana donde el héroe o heroina ya es un/a héroe/ina con grandes poderes innatos desde el principio; aunque también son perseverantes de una forma algo diferente a la japonesa por conseguir lo que quieren, son ambiciosos.

Otra característica típica de los héroes de películas y manga japonés es que sus objetivos son sencillos, simples y puros; no tienen grandes ambiciones. Hay muchos mangas donde el protagonista quiere ser un buen chef de sushi, quiere ser el mejor presentador de la tele de su provincia, quiere ser un buen vendedor de casas, e incluso hay una serie de televisión sobre la vida de las azafatas del Shinkansen y cómo se esfuerzan por atender a los clientes cada vez mejor. Son objetivos “sencillos”, con los que se puede identificar cualquier japonés. Pero, la insistencia por conseguir sus “sencillos” objetivos les lleva a hacer grandes cosas.

Junto a la perseverancia, otro valor relacionado y muy cultivado por los japoneses es el de la paciencia. Hay un refrán japonés que dice algo así como “si quieres calentar una roca siéntate encima de ella 100 años”. Son extremadamente pacientes, pero no en el sentido de quedarse parados sin hacer nada, sino en el sentido de ser insistentes y ser paciente hasta conseguir el propósito deseado.

El valor de la perseverancia también está presente en el idioma japonés y en muchas de sus expresiones que se usan a diario. Una de las primeras palabras que todos los que estudiamos japonés aprendemos es “ganbarimasu” 頑張ります que se suele traducir como “Hacerlo lo mejor posible”. Pero en realidad, si miramos detalladamente los caracteres que componen la palabra ganbarimasu tenemos que: 頑 significa (cabezota, con firmeza) y 張 que significa (estirar, extender). Es decir, el significado que siente un japonés cuando dice “ganbarimasu” sería algo así como “Estirar, llevar al máximo mi cabezonería/objetivo”. La palabra “ganbarimasu” y también la variación “ganbatte kudasai” que significa “Hazlo lo mejor posible”(traducción típica)/”Se cabezón y firme hasta conseguir lo que te propones”(traducción mía) se utilizan muchísimo para dar ánimos en el trabajo, en el deporte, en los estudios etc.

Por ejemplo, si en Dominicana un amigo tiene que estudiar para un examen, al despedirnos el último día le diríamos “Ánimo con el examen y mucha suerte”. Solemos utilizar la palábra “ánimo” que viene del latín “anima, animus” que significa “alma”. Supongo que lo que estamos diciendo al dar “ánimo” es que nuestra alma está con la suya o que le damos “energía a su alma” para que consiga aprobar el examen. En cambio un japonés, antes del exámen diría simplemente “ganbatte kudasai”, que sería “Hazlo lo mejor posible”. Fíjense que en el caso japonés no hay ningún elemento de suerte o implicación nuestra o del alma en el éxito de nuestro amigo, simplemente le estamos diciendo que lo haga lo mejor que pueda, que sea perseverante.

Voy más alla. He notado que Estados Unidos, y sus empresas han conseguido dominar el mundo gracias a mil factores, pero quizás uno de los más importantes sea su ambición; en cambio en Japón la ambición no lo es tanto (De hecho, está mal mirada) y lo que les lleva al éxito es la perseverencia. ¿Perseverancia o ambición? Ahora me planteo, ¿Qué valor nos lleva al éxito en Rep.Dominicana?

Otra diferencia entre EU, R.D. y Japón es la consideración del “fracaso”. En Estado Unidos, la gente incluso presume de sus “fracasos” destacando los fallos que tuvo y lo que aprendió para corregirlo en el futuro. En Japón este suele ser “repartido” entre los miembros de un grupo, equipo o familia para que no recaiga todo el peso en un individuo en concreto; además se animarán todos los miembros del grupo unos a otros con “ganbarimasu” para salir del hoyo. En ese país, la mayoría de las veces el que fracasa es ¡un fracasado! y todo el mundo se lo intentará echar en cara y hablará mal de él. Recuerdo que en mi adolescencia tenía un miedo terrible a “fracasar”, pero mi abue me enseño que “lo importante no son las veces que te caes, sino las veces que te levantas”.

Creo que copiar un poco la ambición de los estadounidenses y la perseverancia de los japoneses eliminando nuestra harganería nos vendría bastante bien. Y claro, para no acabar con mis paisanos, la flexibilidad y creatividad Dominicana no caería nada mal.


mayo 2020
D L M X J V S
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Posts viejos

Me han leído...

  • 262.355 Visitantes
A %d blogueros les gusta esto: