Nikkei Life

Archive for diciembre 2009

Sea que lo hayas aprovechado al máximo o no, sea que te sientas conforme con tus acciones o creas que te faltaron muchas cosas por hacer, la realidad es que en 30 minutos (Hora Dominicana), este año pasará a mejor vida.

Y me pregunto qué tal ha sido este 2009 para mí.  Un año de muchas cosas malas, muchos errores, muchos fallos, muchas equivocaciones, tropezones, caídas, raspones, heridas cortantes, golpes bajos, lágrimas y puñetazos de desesperación en las paredes de mi ser. Muertes, enfermedades, traiciones y engaños.

Pero, ¿acaso ha sido totalmente tétrico, fatídico, casi fallido…? ¡Para Nada! Bien dicen que no hay mal que por bien no venga, así que todo lo mencionado anteriormente tuvo su contraparte positiva.

Errores que me hicieron analizar a profundidad mis actos, tropezones que me hicieron más consciente sobre mis pisadas en este caminar por el sendero de la vida, golpes que me están haciendo más fuerte y resistente ante los eventos negativos de mi existir.

Pero sobre todos los aprendizajes, la escasa -pero enriquecedora- madurez adquirida, está la bendición de ver materializada mi decisión de no ser una cobarde más… la enorme dicha de ver entre mis brazos a mi pequeño Hiroshi Alejandro. Este hermosa criatura que se ha convertido en mi razón de ser, en el motivo de vivir, en el motor que me anima a ser mejor cada día.

Gracias 2009 por haber sido el año de grandes contrastes, por lo que dejaste en mí, por las personas tan especiales que traístes a mi vida… y por aquellas que alejaste por orden Divino. Gracias por hacerme la misma mujer, más completa, más plena, más cerca de eso que llaman: Perfección Imperfecta.

Adiós 2009… Buen Viaje!

Anuncios
Etiquetas: ,

¿Cuántas veces has visto a personas con caras de pocos amigos cuando les toca “baño afuerza” en un dia lluvioso? Sentir la brisa de la lluvia en el rostro y disfrutarla, es indicio de que no eres como todas las personas.

Ya es lunes , qué rápido pasa el fin de semana, los días, las horas… A veces quisiera detener el tiempo en ciertos momentos pero es algo realmente imposible… Cierro los ojos y pasan por la mente esos gratos momentos de un pasado cercano y deseo que ahí se hubiera dentenido el transcurso de lo que es la vida… Mi propia vida.

Cómo quisiera hablar de algo que sigue en mi pensamiento y que quisiera gritarlo para que todos lo escucharan y supieran lo que guardo, lo que no me atrevo a contar…pero mi cordura me obliga a esperar… Algún dia podré ponerlo al descubierto y cuando esto suceda, verán a la misma mujer con una sonrisa más alegre.

Pero… todo llega, así que seguiré esperando lo esperado. Deseando lo desado y amando cada uno de los instantes que vivo a diario… porque sin ellos, no existiría en lo absoluto.

Gracias Dios por todo. Espero dulcemente en ti…!

Muchas veces hemos escuchado cuentos fascinantes sobre países lejanos, estrellas fugaces y niñaos felices.  Tanto que el cuento se transforma en deseo, y cada año, en la secreta inocencia otro niño más pide en sus oraciones que se repitiera en su vida, el milagro del regalo de la estrella. Pero los sueños crecen, los regalos y los deseos quedan en el adulto baúl de los recuerdos. La Navidad va y vuelve cada año con guirnaldas, luces y colores.

Pero la magia de los sueños nunca muere. Se adormecen a veces en un rincón olvidado de los años vividos, de los caminos recorridos, de los sinsabores y dolores, de las lágrimas y el llanto, de los escombros del naufragio. Y un día, se encuentra reflejada en el trabajo realizado, en las metas alcanzadas, en los momentos de tesón que empujan adversidades y temores. Así la encontré yo.

La encontré en los sinsabores de la vida, bordando cicatrices, pasando borrador a los rencores. No le fue fácil encontrarla. Tuve que levantar el vuelo de las luchas cotidianas, bordear las tempestuosas aguas de la rabia, caminar a tientas por el oscuro bosque de las frustraciones. Pero ahí estaba la estrella. Sin tocar. Intacta. Luminosa. Pura. Sólo entonces comprendi que la llevaba desde siempre.  Difícil de encontrar y largo tiempo para reconocerla.

La había llevado desde siempre cuando mi madre me enseñó a sonreír, en el abrazo solidario, en las calladas lágrimas que algunas noches corrían por mi rostro, en el fuego interior que calentaba la fuerza de mis días. Comprendi que los sueños se viven en otra dimensión. Que se incorporan a la realida de diferentes formas y maneras. Que para percibirlos, basta la quietud, el silencio y la paz interior. Que tienen destellos de mañanas tempraneras y de atardeceres de oro y sol. Que se pintan con los colores del mar y el encaje blanco de las olas los viste de ilusión.

Supe entonces que cada quien tiene una estrella, no en la frente, pero sí en el corazón. Brilla en la inocencia de los niños, en la mano que se tiende solidaria, en la canción que envuelve los recuerdos, en el saludo de una desconocida, en las manos que trabajan, en la espalda que se inclina, y en las pequeñas cosas que nos rodean. Una estrella que vive de la fe y se nutre de esperanzas. Una estrella alimentada de amor. Una estrella que acompaña en el diario vivir, en cada ilusión, en cada deseo.

Los sueños, como los regalos de Navidad, renacen una y otra vez hasta hacerse realidad. Como la Navidad, van y vienen, vuelve con nuevos ropajes. Se duermen, se despiertan, cuando menos los esperamos. Son traviesos, jugetones, frágiles como burbujas de jabón y recurrentes como los cuentos infantiles. Como si una madre amorosa se encargara de alimentarlos y cuidarlos para que no se pierdan en la cotidianidad que nos abruma.

Por eso, esta Navidad y siempre quiero soñar que no hay límites para mis sueños. Gracias a ti HZ,  por recordarme que es válido, que sí se puede, que nada me puede detener.

 

Etiquetas: , ,

diciembre 2009
D L M X J V S
« Nov   Feb »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Posts viejos

Me han leído...

  • 260,352 Visitantes
A %d blogueros les gusta esto: